Recordar, Amar y Ofrecer


Pensar en los demás es volver a casa

Buenas noches. Gracias por unirse a esta sesión de la tarde. Les propongo que pensemos en nuestros abuelos, en nuestros padres. Qué lindo sería recordarlos. Al igual que a nuestros amigos… tengo decenas, veinte, treinta, cuarenta, cincuenta amigos que vienen a mi mente. Pensar en ellos también es hermoso. En realidad, siempre es bueno pensar en los demás. ¿No nos sentimos bien cuando alguien piensa en nosotros? ¿Cuando alguien dice algo amable sobre nosotros? Nuestras orejas se levantan como las de un conejo. ¿Te pasó alguna vez? Cuando alguien menciona nuestro nombre, nuestras orejas se mueven solas. Eso es porque sabemos lo que se siente ser respetados, cuidados, valorados, amados. Y eso no es ninguna invención: esa es nuestra naturaleza.

Las enseñanzas no nos dicen que vayamos a algún sitio nuevo. Nos recuerdan volver a donde ya pertenecemos. Y una forma poderosa de hacerlo es recordar. Recordar el pasado es una práctica profunda. Pensar en quienes ya no están, orar por ellos. Orar por los demás es una forma genuina de generosidad. En sánscrito se habla de la generosidad del pensamiento, y si uno es lo suficientemente sabio para entenderlo, es un don inmenso, siempre disponible. Hay muchos recursos dentro de nosotros mismos. Si pedimos prestado cinco dólares, alguien puede dárnoslos… pero si pedimos mil, quizás no. Sin embargo, esta riqueza interna es diferente: cuanto más se da, más hay. Nunca se agota. Es inagotable. Eso es lo que nos enseñan.

Compartir lo que no se agota

No se trata de teorías. Se trata de hacer algo útil, sostenible, confiable. No cambia el fondo de lo que somos. Solo cambia la forma en que lo manifestamos. Algunas formas de amor o bondad duran más que otras. Lo que las hace distintas es que unas se agotan y otras no. Algunas son confiables. Otras no. Y cuando confiamos en algo que no es confiable, sufrimos. Por eso es tan importante sostener nuestras cualidades internas confiando en aquello que realmente puede contenerlas. Y ese algo son todos los seres sintientes. Cuando pensamos en todos los seres y compartimos con todos, ese acto transforma nuestros dones en algo inagotable.

Pero si depositamos todo en esta idea limitada del “yo”, es como una gota de agua que se seca en pocas horas. Mientras que si lo compartimos con todos los seres, es como dejar caer esa gota en el gran océano. Nunca desaparecerá. Así que, cada vez que hagas algo bueno, dedícalo. Siempre dedícalo para el bienestar de todos los seres. Hagámoslo también esta noche. Como cualquier otro día. Gracias.

Cómo bendecir una nueva unión

Ahora, alguien preguntó: ¿cómo mostrar aprecio a una pareja que se acaba de casar? Qué hermosa pregunta. Hay cuatro tipos de regalos que se pueden ofrecer. El primero es el regalo material: un sobre con dinero, flores, dulces, pequeños objetos simbólicos. El segundo es el regalo del amor. Un amor genuino, un deseo sincero de que estén bien. Porque en la vida hay momentos especiales: el nacimiento, la graduación, el inicio de una carrera… y el casamiento es uno de ellos. Y cuando estos eventos suceden a nuestros seres queridos, sentimos una felicidad que a veces es mayor que la de ellos mismos. Eso es amor puro.

El tercer regalo es el de la valentía. Toda transformación viene con incertidumbre. Incluso una boda. Puede haber ansiedad, miedo, separación del hogar, un salto hacia lo desconocido. Así que podemos darles valentía: hacerles sentir que no están solos, que hay apoyo, que hay fuerza.

El regalo del Dharma: una bendición que perdura

Y el cuarto regalo es el regalo del Dharma. Algo que no se olvida. Algo que queda en el corazón. Puede ser una enseñanza del Buda, un consejo, una experiencia personal sincera. Ya que compartiste con nosotros este momento tan importante de tus seres queridos, todos nosotros aquí nos sentimos parte también. Así que, en nombre de todos, te ofrecemos este último regalo: que ellos puedan celebrar cada día como si fuera el día de su boda. Que cada día sea una renovación del compromiso y la alegría de estar juntos.

Eso es todo por esta noche. Muchas gracias. Que tengan una hermosa noche. Nos vemos mañana. Buenas noches a todos.


Enseñado por Khenpo Pema Wangdak el 14 de Junio del 2025
Foto: Pema Ts'al Monastic Institute - 2024

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