La perfección de incluir a todos 🪷
Gracias a todos por unirse a la oración de esta noche. Recordemos que orar por los demás es un acto muy generoso; debemos hacerlo con seriedad. El poder de la oración solo se vuelve poderoso si surge del corazón. Es como escribir una carta oficial: si no la firmás, no tiene valor. De la misma manera, si hacemos buenas acciones sin intención genuina, sin conciencia ni esfuerzo, carecen de fuerza, de “hueso”, como suelo decir. Por eso, cuando oramos, debe ser con sinceridad. No importa cuán desarrollados o débiles seamos espiritualmente; lo que cuenta es la intención, la preocupación sincera y la honestidad del corazón. Oramos por el bienestar de todos los seres: por su felicidad, su paz mental y su éxito. Por las familias, para que vivan en armonía; por los niños, para que sean cuidados y respetuosos con sus maestros; y por los viajeros, para que encuentren buenos compañeros en el camino. Una historia sobre viajar Una vez viajaba de Suecia a Nueva York. A mitad del vuelo anunci...