La gratitud, el humor y la belleza en lo simple
Buenas noches. A diferencia del gato, que no me comió los bigotes con la cena. Me gustan los gatos, el gato es tan genial y a la moda. Aunque lo único que no me gusta del gato es la arrogancia. ¿Conocen la mentalidad del gato y la mentalidad del perro? ¿Saben de qué hablo? Les cuento.
El gato, cuando le das comida, mientras la está comiendo, piensa: "Esto lo logré yo. Lo conseguí por mí mismo. No necesito la ayuda de nadie". En cambio, el perro, aunque trabaje duro y nadie lo ayude, cuando consigue algo de comer, piensa: "Alguien me permitió comer". Esa es la diferencia.
Y para quienes aman a los gatos, no es una falta de respeto. Yo mismo soy un fanático de los gatos. No vayan a demandarme por hablar mal de ellos. Solo uso esto como ejemplo. A veces uno le dice a una madre de gatos: "Qué feo tu gato", y se enoja tanto. ¡Tan enojada! Pero es solo un chiste.
Creo que en realidad todos tenemos un poco de eso. Dependemos de los demás, pero cuando logramos algo, pensamos: "Esto lo hice yo solo". Lo que quiero decir es que la gratitud es algo muy valioso.
Gratitud sin razón
¿Alguna vez incluyeron la gratitud en su lista de valores importantes? Junto con la paz, la felicidad, la compasión, la amabilidad… La gratitud también debería estar ahí. Los cristianos, por ejemplo, lo hacen muy bien: agradecen a Dios, no porque alguien les hizo algo bueno, sino porque ser agradecido es en sí algo precioso.
No hace falta que alguien te trate bien para que sientas gratitud. Incluso si alguien te abofetea y tú agradeces, igual funciona. Porque no se trata de que nos den algo para ser agradecidos. La gratitud, como la compasión, es buena en sí misma. No importa si la persona la merece o no. La gratitud sigue siendo importante. Deberíamos recordarlo.
Khenpo Pema pidió que contemos historias graciosas:
La garrapata imposible (historia de un alumno)Un alumno contó que una vez estaba en la biblioteca y sintió algo en la pierna. Miró y era una garrapata. No las soporta. La sacó y, por suerte, no se había pegado. La dejó en el piso, sobre la alfombra. Pensó: ¿la dejo ahí, con el riesgo de que se suba a alguien más? ¿O la mato, aunque eso sea matar intencionalmente?
Intentó aplastarla con el pie, pero las garrapatas son imposibles de aplastar, sobre todo sobre alfombra. Lo intentó dos veces y seguía caminando. Entonces pensó: quizás no me corresponde a mí matarla. Se fue, y la vio alejarse. Espera que no haya atacado a nadie.
El eco del ladrido (historia de una alumna)
Otra alumna contó que estaba sentada con sus perros frente al lago. Uno de ellos metió la cabeza entre las rejas del balcón y empezó a ladrar. Un ladrido. Silencio. Otro ladrido. Al principio pensó que le ladraba a las nubes reflejadas en el agua, porque miraba hacia abajo. Pero seguía ladrando: no mucho, pero cada tanto. Todo el pelo del lomo erizado.
Finalmente se dio cuenta de que su perra le ladraba a su propio eco. El sonido rebotaba en la colina y volvía como un ladrido de otro perro. Para ella era tan provocador que no podía parar de ladrar. Le ladraba a su propia voz.
La mosca ninja (historia de Khenpo Pema)
Tengo una habilidad con las moscas. Hay una que se posó en la parte de atrás de mi mano y logré atraparla así, con una sola mano, con la misma mano. ¿Están impresionados? Yo sí. Soy como un ninja. Tengo algunos trucos. Por ejemplo, si camino con un amigo una noche, puedo hacerlo caer al suelo sin tocarlo con las manos ni torcerle la pierna. No voy a enseñarles estas malas artes, claro, pero sólo para que sepan, en caso de que me hagan enojar.
La belleza de lo simple
Gracias a todos por compartir sus historias. La belleza está en las cosas más simples. Si no apreciamos lo simple, probablemente no veremos nada. A mí me gusta ver el lado gracioso de las cosas. Como Milarepa meditando en una cueva oscura al que entró un ladrón. El ladrón no encontraba nada para robar. Estaba a oscuras, tocando por todos lados. Milarepa le dice: "¿Qué estás buscando en esta oscuridad? ¡Yo no encuentro nada ni siquiera a la luz del día!" Ambos se rieron. Eso también es sabiduría.
Gracias, que tengan una buena noche. Durante el COVID pasé meses sin poder dormir, y ahora puedo dormir muy bien. Qué bendición es dormir. Así que disfruten dormir, si pueden. Gracias.

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