El Tesoro de la Paz Mental: Lecciones de un Centavo
Hola a todos. Qué alegría ver este entusiasmo hoy.
Necesitamos aprender a cultivar algo que a veces suena muy profundo, pero que podemos llamar de forma más sencilla: placer o una mente feliz.
En cada momento, debemos atesorar la paz y la felicidad simple. Ese es nuestro verdadero capital.
Si no tienes efectivo, si no tienes dinero, no puedes comprar nada, ¿verdad?
Del mismo modo, sin paz mental, simplemente no puedes funcionar. Puedes ponerlo a prueba: si no estás "conectado" internamente, nada sale bien.
¿Recogerías un centavo del suelo?
Esa paz mental debe ser atesorada como si fuera tu mayor riqueza.
Si se te cae un centavo en la calle, ¿te vas sin más o lo recoges?
Sé que algunos dirán: "Oh, deja que se quede ahí", pero la mayoría de la gente, si no se pone argumentativa, estará de acuerdo conmigo.
Si se te cae una moneda, la recoges. ¿Es verdad?
La Apertura del Corazón y las Diferentes Culturas
A veces pienso que el Dharma habría florecido muy bien en el sur, o quizás en México.
He notado que en algunas comunidades, si dices una palabra de verdad, todos asienten y te dan seguridad. Te dicen: "¡Tienes razón!".
En otras comunidades más intelectuales es más difícil; te dicen: "Bueno, eso dices tú, déjame pensarlo".
Cuando cruzas la frontera hacia México, te sientes cómodo. Quizás no tengan la riqueza material de otros países, pero tienen una riqueza emocional y espiritual muy grande.
Es una cultura de gente perfecta en valores espirituales.
Cuando eres demasiado rico, ese es tu problema: te obsesionas con lo que tienes. Cuando eres muy pobre, te obsesionas con lo que te falta. Ambos están atrapados.
La Visita de Su Santidad a México
Recuerdo que hace años le dije a alguien que Su Santidad el Dalai Lama sería muy afortunado de visitar México. Y tuve razón.
Cuando Su Santidad fue, quedó muy complacido por esa "camaradería", ese dinamismo emocional de la cultura.
Incluso llegó a decir que quería vivir allí, que volvería el año siguiente. Estaba realmente encantado.
Esto demuestra que, aunque cada cultura tiene sus limitaciones, todas tienen valores que podemos aprender a ver.
Pero volviendo al punto: todos recogen el centavo. Nadie deja esa moneda tirada. ¿Verdad?
El Valor de cada Pensamiento
No intento hablarles de dinero, sino inspirarlos a ver el valor de lo que trae alegría a la vida.
La paz mental y el gozo son mucho más significativos que cualquier moneda.
Cada emoción, cada pausa, cada pensamiento debe ser contado como algo precioso.
Si entrenas tu mente para ver la importancia de cada pequeño pensamiento, te beneficiarás muchísimo.
Una Pequeña Historia de mi Infancia
Cuando era niño, recuerdo que si uno de mis amigos tenía unas monedas, todos lo seguíamos a donde fuera.
Les contaré una historia no muy "inspiradora", pero real, sobre un chico que tenía 5 centavos.
Éramos seis amigos en total, siguiéndolo hasta una pequeña tienda en el valle para comprar paletas.
Yo iba pensando: "Somos seis amigos y él tiene cinco centavos... supongo que los va a compartir".
En mi mente hacía cálculos: "Si somos seis, y él compra cinco paletas, nos toca de a media paleta a los demás y él se queda con una y media".
Pero entonces él se comió la primera. Luego la segunda. Quedaban tres.
Finalmente, sosteniendo la última paleta, nos miró y dijo: "Saben, como somos seis y solo tengo cinco paletas, no quiero desanimar a nadie, así que mejor me la como yo también".
¡Fue un poco cruel! Pero así es como valoramos las cosas pequeñas a veces.
Desarrollar la Habilidad de Transformar Problemas
Debemos aprender a atesorar cada momento de alegría, pero también a desarrollar la habilidad para manejar los problemas.
Yo mismo he desarrollado una técnica. Cuando tengo un problema serio, me detengo y pienso.
Me pregunto: "¿Estoy pagando el precio por un error que cometí, o estoy pagando por adelantado?".
Si este pequeño problema me protege de un error cien veces más grande en el futuro, ¡entonces es una ganga! Me emociono.
Incluso si un maestro falla en enseñarme algo, mi "enemigo" me lo enseñará a través de la dificultad. Así que le doy las gracias.
Parece broma, pero es verdad: aprendes a desarrollar la habilidad de manejar las situaciones.
La Victoria de Dejar Ganar a Otros
La derrota y la victoria son, en gran medida, estados mentales.
Si alguien dice algo malo de nosotros, nos sentimos derrotados y aplastados. Pero esa misma frase puede no afectar a otra persona.
Tú eres quien define la derrota. Si aprendes la lección, hay victoria.
Especialmente si dejas que otros ganen; si aceptas la "derrota" en ese sentido, entonces es imposible que pierdas.
He visto personas que, por amor, están dispuestas a sufrir juntas. No solo disfrutan la vida, sino que son felices compartiendo la carga.
Es como una madre con sus hijos: aunque esté cansada, sigue adelante porque su bienestar está unido al de ellos.
No esperes al Día Soleado
El mensaje para esta noche es: aprendan a atesorar su alegría ahora mismo. No es algo que debamos esperar a que suceda.
Es emocionante tener comida para comer, es emocionante poder caminar, leer, escribir o hablar.
Parece una locura, pero si eres inteligente, hay mucha sabiduría en apreciar esto.
Si aprendemos esto, estaremos conectando con un recurso inagotable de felicidad.
No tenemos que esperar a que el clima sea perfecto. Si hace frío en invierno, piensa: "¡Qué emocionante, al menos no hace un calor insoportable!".
Y si hace calor en verano, piensa: "¡Qué maravilla, no me estoy congelando!".
A veces sufrimos por la naturaleza de las cosas, pero nosotros duplicamos ese sufrimiento al quejarnos e intensificarlo.
[Nota sobre Liturgia y Práctica]
Al finalizar la enseñanza, el maestro guió al grupo en las prácticas habituales de refugio y generación de la bodichita. Se realizaron las recitaciones de los Cuatro Inconmensurables (amor, compasión, alegría y ecuanimidad) y se dedicaron los méritos de la sesión para el beneficio de todos los seres sintientes, deseando que todos se liberen del sufrimiento y sus causas.
Gracias por escuchar mi enseñanza de "un centavo de valor".
Podrían escribir un libro entero sobre esto, se podría llamar "El Valor de un Centavo". Es un buen nombre para un libro, ¿no?
Bromas aparte, atesoren cada momento. El conocimiento por sí solo no sirve; incluso la gente mala sabe que lo que hace está mal, pero lo sigue haciendo.
No se conformen con saber qué es lo correcto; traduzcan ese conocimiento en una experiencia real, aunque sea en algo pequeño.
Lo que es fácil de hacer, es probable que lo repitas una y otra vez. Así se construye la habilidad.
Muchas gracias. Buenas noches. Nos vemos.

Gracias🙏💕
ResponderBorrarUn gusto!
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